Preservar el Patrimonio familiar para garantizar la continuidad del negocio familiar

7 abril, 2014

BEATRIZ VELASCO

El presidente de la Fundación Numa impartió su ponencia “Visión y claves de la perennidad del negocio familiar” en el Internacional MBA del Instituto de Empresa ante un nutrido grupo de estudiantes internacionales. Los alumnos, todos ellos miembros de empresas familiares, procedían en el 75% de los casos de Latinoamérica (principalmente de México, Perú y Colombia) en un 20,3 % de Europa (España, Portugal y Reino Unido) y en un 4,16% de Arabia Saudí y gran parte de los mismos contaban con amplia experiencia laboral en sus respectivas empresas familiares.

José Ramón Sanz compartió con los asistentes, que participaron activamente, los nuevos paradigmas y modelos de gestión integral del Negocio Familiar de la Fundación Numa. Los tres sistemas que componen el Negocio Familiar, la Federación de Dinastías familiares como un nuevo modelo federal de cooperación familiar transfamiliar, los retos actuales del negocio familiar y los principales elementos y riesgos del patrimonio familiar, entre otros.

Sanz argumentó que el patrimonio familiar© está compuesto por el capital familiar, los activos empresariales y financieros compartidos y los activos empresariales y financieros individuales de los miembros de la familia empresaria y que las interrelaciones entre ambos generan sinergias positivas pero que también pueden representar un riesgo para la familia. En este sentido, propuso incluir en el protocolo familiar pactos sobre los procesos de toma de decisiones patrimoniales y sobre las políticas para la prevención de dichos riesgos familiares.

José Ramón Sanz incidió en la importancia de orientarse en la mejora del capital familiar© de los negocios familiares, que apuntó “está compuesto por el legado familiar, el capital relacional, humano y emocional de toda la familia”. Asimismo, definió el capital emocional familiar como “la suma de las inteligencias emocionales, sociales y empresariales de la familia empresaria”.

Preservar el capital familiar, concluyó, “es vital para garantizar la continuidad de los negocios familiares”.