El negocio: motor de creación de riqueza

Ciclo: «Continuidad: mejores prácticas de empresas familiares exitosas»

¿Cómo crear riqueza a través de generaciones?

El negocio, entendido como el conjunto de actividades empresariales familiares, es la expresión del propósito y vocación transgeneracional de la familia. Toda empresa tiene su propio ciclo vital y los modelos de negocio se agotan. Es necesaria la creación de nuevas empresas para aprovechar las oportunidades y seguir creando riqueza.

La continuidad se basa en preservar intacta la capacidad emprendedora de la familia para seguir creando riqueza. La empresa debe transformarse y adaptarse o servir como plataforma de nuevos proyectos.

Liderar este ecosistema complejo —la familia, el negocio y el legado— en un entorno cambiante y de incertidumbre, exige una visión global a largo plazo y la implementación de estrategias de crecimiento y diversificación de riesgos.

En esta sesión, analizaremos los elementos clave de la implementación de estas estrategias para mitigar riesgos y consolidar una organización donde el espíritu emprendedor siga siendo el gran motor.

Exploraremos:

  • Cómo diseñar una estrategia global de crecimiento y diversificación de los riesgos. 
  • Cuáles son los elementos relevantes del éxito en la implementación de estrategias a largo plazo. Organización, procesos, cuadro de mando.
  • Sistema de comunicación y reporting para mantener el compromiso de familia, organización y stakeholders con el éxito del proyecto.

Ponentes:

José Ramón Sanz

Fundación NUMA

Presidente

Andrea Correa

KPMG

Corporate Finance

Macarena Romero

KPMG

Senior Executive & Family Business

Zoilo Álvarez

Grupo Antonio Álvarez

Presidente Ejecutivo

Continuidad y estrategia en la Empresa Familiar

Bienvenida y el papel de la Cámara de Comercio

José Ramón Sanz, en calidad de presidente de la Fundación NUMA y presidente honorario del Foro de Empresa Familiar de la Cámara de Comercio, dio la bienvenida a los asistentes en nombre de Ángel Asensio, presidente de la Cámara de Madrid.

Sanz destacó que, bajo el mandato de Asensio, la institución ha experimentado un notable crecimiento en cuanto a servicios, calidad y eficacia económica. Subrayó un valor diferencial: los servicios de la institución están diseñados por empresarios para empresarios. Además, bajo su presidencia, el Club Cámara se ha consolidado como un espacio de encuentro vital para fomentar el networking, impulsar el crecimiento de los socios y facilitar el acceso preferente a sus servicios.

El peso de la Empresa Familiar en la economía

Las empresas familiares constituyen la principal fuente de empleo, riqueza, bienestar social e ingresos fiscales de todos los países. En España y en la Comunidad de Madrid, representan el 89% del total del tejido empresarial y son responsables del 67% del empleo privado. Una característica fundamental es su comportamiento frente a las recesiones: en tiempos de crisis, estas compañías protegen el empleo un 20% más que las empresas no familiares.

La importancia de las empresas familiares, sus valores diferenciales y su capacidad emprendedora han sido reconocidas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, presentando una Ley de Apoyo a la Empresa Familiar, “que busca reforzar la competitividad de un sector clave que combina mentalidad emprendedora, tradición, empleo estable y arraigo, garantizando que las empresas familiares sigan siendo motor de crecimiento y prosperidad”. Fuente:  Nota de prensa de la Comunidad de Madrid del 11/09/25.

No obstante, se enfrentan a un reto estructural ligado al tamaño. El 99% de las empresas en España y en la Comunidad de Madrid tienen menos de 50 trabajadores, y el 95% cuenta con plantillas de entre 1 y 5 empleados. Esta pequeña dimensión limita severamente su capacidad para acometer proyectos de innovación e internacionalización. La Fundación NUMA y la Cámara crearon hace más de ocho años el Foro de la Empresa Familiar con el propósito de apoyar el crecimiento y sostenibilidad de todas las Empresas especialmente de las Familiares, con independencia del tamaño y especialidad.

Evolución del paradigma de la empresa familiar

  • En un primer momento, durante la 1ª mitad del siglo XX, la inquietud principal radicaba en la mejora de la eficacia y rentabilidad de todas las empresas, por lo que se desarrollaron instituciones para la formación de directivos.
  • Desde los orígenes del concepto de empresa familiar en Harvard, su estudio se ha realizado desde diferentes enfoques, dando lugar a múltiples propuestas con un objetivo común, dar respuesta a los múltiples retos que supone la continuidad transgeneracional.
  • En 1982, J.A. Davis aportó una visión global al definir la empresa familiar como un ecosistema integrado por tres sistemas: Familia, Empresa y Propiedad, remarcando que la gestión de sus interrelaciones es relevante para su continuidad.
  • En 1987, John Ward, pone el foco en la desaparición de las empresas familiares y aporta un porfolio de causas y posibles soluciones. Posteriormente, en 2011, Zellweger; Nason y Nordqvist proponen un enfoque distinto, centrado en la gran capacidad emprendedora de la empresa familiar y su capacidad de adaptación para conseguir su continuidad.
  • En 1997, J.E. Hughes pone el foco en la riqueza de la familia empresaria, y concibe la riqueza como un sistema compuesto de cinco capitales: Humano, intelectual, social, espiritual y financiero (empresas, inversiones y todo tipo de activos), siendo los cuatro primeros los que permiten la continuidad transgeneracional.
  • La Fundación Numa, aplicando el falsacionismo de Karl Popper, desde 2007, ha desarrollado una propuesta desde la visión de la empresa familiar como un sistema compuesto por la familia, el negocio y el legado patrimonial familiar, con fuertes interrelaciones. El propósito, valores y vocación de transcendencia de la familia inspiran la estrategia a largo plazo y las decisiones empresariales. La Fundación Numa propone como modelo de continuidad la cooperación multigeneracional, que permite minimizar el factor generacional, lo que facilita la implementación de estrategias de crecimiento y la transmisión de su capital humano, para conservar y transmitir el legado económico per cápita recibido.

En la actualidad, conviven diferentes enfoques y modelos de continuidad que permiten que cada familia elija el que mejor se adapte al momento, la complejidad y signos de identidad de su familia y negocio.

Estrategias de Crecimiento, Diversificación y Continuidad

La familia crece a lo largo de las generaciones, incrementando irremediablemente la complejidad de las relaciones y de la estructura de propiedad. Sanz advierte que, para garantizar la liquidez de la familia y el mantenimiento del legado patrimonial per cápita, es imperativo que la actividad empresarial crezca suficientemente.

  • Diversificación como escudo: El crecimiento no consiste únicamente en maximizar la rentabilidad, sino en evitar riesgos irreversibles. El éxito a medio y largo plazo requiere construir un negocio y un patrimonio diversificados para minimizar la exposición a un solo factor o ciclo económico.
  • Adaptación al entorno: Las familias que sobreviven lo hacen adaptando de forma dinámica su portfolio de negocios a escenarios globales altamente complejos, impredecibles y sujetos a constantes cambios socioculturales, geopolíticos y económicos.
  • El factor generacional: hoy, debido a la creciente esperanza de vida, conviven durante años tres generaciones, facilitando la transmisión de las capacidades. Pero también es un gran reto armonizar las visiones, intereses y signos de identidad de las distintas generaciones. A través del diálogo y desde el cariño y el respeto, es posible consensuar el marco de cooperación y los elementos del sistema de Gobernanza, que eliminan el factor o riesgo generacional, y permitirá aplicar toda la energía y capital humano en el despliegue de estrategias a largo plazo.
  • En definitiva, para la Fundación NUMA, crecer y garantizar la continuidad requiere definir un sólido marco de cooperación multigeneracional. Un sistema de Gobernanza basado en el propósito y la visión compartida que impulse una estrategia global, potenciando la vocación emprendedora de la familia para superar cualquier escenario.

Estrategias de crecimiento, diversificación y financiación para la empresa familiar

La intervención fue iniciada por Macarena Romero, quien destacó algunos de los principales retos de las empresas familiares, entre ellos la sucesión generacional, la institucionalización y la construcción de marcos sólidos de gobernanza que permitan ordenar la relación entre familia y empresa.

Explicó que una de las prioridades actuales en KPMG es trabajar con las nuevas generaciones de las empresas familiares, pues son las que preservan el legado y la cultura gracias a su capacidad para aportar innovación y nuevas formas de crecimiento.

A partir de ahí, Andrea Correa desarrolló una intervención centrada en una idea clave: la empresa familiar se mueve constantemente entre ejes, la familia y el negocio, y ambos evolucionan a ritmos diferentes.

“La familia crece de forma natural y la empresa no crece sola”, resumió. A medida que nuevas generaciones se incorporan al accionariado, este se fragmenta y el patrimonio familiar puede diluirse si el valor del negocio no crece en la misma proporción. Ahí es donde aparecen algunas de las grandes preguntas que afrontan muchas familias empresarias: continuar invirtiendo y apostando por el proyecto o, por el contrario, plantearse una desinversión.

Frente a ese escenario, Correa defendió la necesidad de construir estrategias de crecimiento que permitan garantizar la continuidad del negocio a largo plazo. Para ello, estructuró su intervención en torno a tres pilares: rentabilidad, crecimiento y diversificación.

Rentabilidad como herramienta, no como fin

Uno de los principales mensajes de la ponencia fue la necesidad de entender la rentabilidad como una herramienta y no únicamente como un objetivo económico.

Correa reconoció que muchas veces el concepto de rentabilidad se percibe de manera negativa, asociado a la presión de inversores o fondos, pero insistió en que sin rentabilidad es muy difícil sostener un proyecto empresarial en el tiempo.

“Cuando no hay rentabilidad, no hay capacidad para invertir”, explicó. Sin ese margen financiero resulta más complicado incorporar talento, acometer nuevas inversiones o asumir riesgos estratégicos. Además, trabajar con márgenes demasiado ajustados hace que las decisiones se tomen desde una posición defensiva, donde cualquier error puede poner en peligro el negocio.

La ponente explicó que mejorar la rentabilidad no siempre implica grandes inversiones o transformaciones complejas. En muchos casos, el primer paso consiste en revisar procesos internos y ganar eficiencia operativa.

“Muchas veces se trata simplemente de repensar los procesos”, afirmó. Antes de plantear inversiones ambiciosas, recomendó analizar cómo se están haciendo las cosas dentro de la organización y de qué manera pueden aprovecharse mejor los recursos existentes.

También destacó la importancia de revisar el pricing y el posicionamiento comercial de la compañía frente a sus competidores, así como la necesidad de contar con sistemas de información que permitan entender realmente cómo funciona el negocio.

A medida que las empresas crecen, explicó, la intuición deja de ser suficiente. Por eso resaltó la importancia de disponer de una buena contabilidad analítica que permita analizar la rentabilidad por clientes, líneas de negocio o mercados concretos.

Ese análisis obliga muchas veces a afrontar decisiones complejas. Puede ocurrir que clientes estratégicos o históricamente importantes no sean realmente rentables. Y aunque eso no implique necesariamente prescindir de ellos, sí obliga a replantear cómo se gestionan para evitar que deterioren la cuenta de resultados.

Correa insistió además en que la rentabilidad no puede medirse solo desde el beneficio contable. La generación de caja y la liquidez son fundamentales para garantizar la continuidad de la compañía.

Crecer con sentido estratégico

Una vez alcanzada esa base de rentabilidad, llega el siguiente reto: decidir hacia dónde crecer.

Las empresas familiares pueden crecer reforzando su negocio principal, ampliando clientes o mercados, pero también explorando negocios adyacentes o nuevas líneas de actividad. Sin embargo, cuanto más se aleja una compañía de su actividad core, mayor es la necesidad de incorporar nuevas capacidades, talento y estructuras de gobernanza sólidas.

Por eso, antes de abordar cualquier plan de crecimiento, es necesario plantear dos preguntas fundamentales: si la oportunidad encaja estratégicamente con el propósito y la visión de futuro de la familia empresaria y si la empresa cuenta realmente con los recursos y capacidades necesarios.

Cuando una iniciativa tiene poco encaje estratégico y además exige recursos que la organización no posee, el riesgo aumenta considerablemente. En cambio, cuando existe coherencia con la visión del negocio, merece la pena estudiar cómo desarrollarla.

En ese punto aparece otra decisión clave: crecer de manera orgánica o inorgánica.

Si la compañía dispone de los recursos necesarios, puede desarrollar internamente ese crecimiento. Pero si faltan capacidades específicas o el tiempo juega en contra, puede resultar más eficiente incorporar talento externo o incluso adquirir otra empresa ya posicionada en el mercado.

La directora de KPMG insistió además en ampliar el concepto de recursos. No se trata únicamente de financiación o personas; también el tiempo es un activo estratégico. Retrasar demasiado un movimiento puede hacer perder oportunidades o ventajas competitivas difíciles de recuperar.

Diversificar para ganar resiliencia

La última parte de la intervención estuvo centrada en la diversificación, tanto del negocio como del patrimonio familiar, como una de las principales herramientas para construir empresas más resilientes.

En un contexto marcado por crisis económicas, geopolíticas o cambios acelerados en los mercados, Correa resaltó la importancia de identificar qué factores pueden poner en riesgo la continuidad de la compañía: dependencia excesiva de un cliente, concentración geográfica, pocos proveedores o modelos operativos demasiado rígidos.

“Esto va a ocurrir sí o sí”, afirmó al referirse a los cambios y vaivenes que atraviesan todas las empresas a lo largo de su historia.

Por eso, diversificar clientes, geografías, proveedores o fuentes de ingresos permite compensar mejor las dificultades que puedan surgir en determinadas áreas y reducir la vulnerabilidad del negocio.

La ponente vinculó además esta idea con la propia diversificación del patrimonio familiar. Extraer parte del valor generado por la empresa e invertirlo en otros activos o negocios puede ayudar a reducir riesgos y proteger el legado familiar a largo plazo.

Cómo financiar el crecimiento

La intervención cerró con un repaso a las distintas fórmulas de financiación disponibles para acompañar estos procesos de crecimiento: desde fórmulas tradicionales de deuda hasta instrumentos híbridos, fondos especializados o alianzas estratégicas.

También abordó opciones como las joint ventures (alianzas) o la entrada de socios externos en el capital de la empresa. Más allá del porcentaje accionarial, insistió en que lo importante es definir bien cómo se tomarán las decisiones y qué espera cada parte de la relación.

 

En ese sentido, destacó la importancia de los pactos de socios para ordenar la convivencia empresarial y evitar conflictos futuros.

Correa concluyó que no existe una única fórmula válida para todas las empresas familiares. Lo esencial es tener claro cuál es el objetivo de la familia y del negocio para, a partir de ahí, diseñar el camino que permita garantizar el crecimiento y su continuidad a largo plazo.

En colaboración con:

2006

Nace Fundación NUMA

En 2007, el proceso de reflexión familiar iniciado el año anterior culmina con la creación de la Fundación Numa. La familia Sanz Gras se da cuenta de que la necesidad de conocimiento, de no repetir los errores del pasado y de dar respuesta a los desafíos del futuro son vividos y experimentados por muchas familias empresarias. Por ello, deciden compartir con otras familias y colectivos lo aprendido con el estudio, con el trabajo de campo y en el programa PWM de Chicago.

2006-2009

Consolidación del Grupo NUMA

2006 es el inicio de una nueva etapa. Don José Ramón Sanz, doña Marisa Gras y sus dos hijos, Jorge y Alejandro, comienzan un periodo de reflexión que lleva a la creación de un Consejo de Familia presidido por Dña. Marisa Gras, donde se tratan temas estrictamente familiares, y el Consejo de Administración del Grupo Numa, presidido por D. José Ramón.

 

Conscientes de que la familia se enfrentaba a una nueva etapa, decide buscar formación. En 2007 la familia asiste al curso de gestión del patrimonio familiar que imparte Stuart Lucas en la Universidad de Chicago, un referente en todo el mundo. Como resultado, se hace más clara la visión global y se encuentran respuestas a algunas de las inquietudes de la familia.

 

En 2009 se firma la constitución familiar. Se realiza el diseño y la construcción de la organización y del sistema de gobernanza del Grupo NUMA. Alejandro y Jorge comienzan sus actividades empresariales individuales. 

 

En 2007, se crea la Fundación Numa.

 

Conscientes de que la familia se enfrentaba a una nueva etapa decide buscar formación. En 2007 la familia asiste al curso de gestión del patrimonio familiar que imparte Stuart Lucas en la Universidad de Chicago, un referente en todo el mundo. Como resultado, se hace más clara la visión global y se encuentran respuestas a algunas de las inquietudes de la familia.

2005

Continuidad del proyecto empresarial

En 2005, la familia Sanz Gras integra Dalphimetal en TRW Automotive, cuyas actividades eran complementarias. Tanto clientes como trabajadores apoyaron esta decisión que, en años posteriores, se demostró que fue la más adecuada para la continuidad del proyecto de Dalphimetal.

 

Tras darse a conocer el acuerdo, gran parte del personal de Dalphimetal hace llegar la familia su agradecimiento por los años pasados y las decisiones tomadas para asegurar el crecimiento y continuidad de Dalphimetal España.

1995-2005

Actividades de innovación

En estos años, se generaliza el uso de los airbags clocksprings y Dalphimetal aprovecha la oportunidad de introducirse en este nuevo mercado con el apoyo de Petri, coinventora del airbag con Mercedes.

 

Desarrollo de la segunda capa de piel que redujo el coste del volante de cuero en un 50%, generalizando así su uso.

 

Desarrollo y producción del primer esqueleto de magnesio reciclable y reutilizable de volante, reduciendo su peso un 40%.

Desarrollo internacional

Se fundan nuevas empresas con la participación de PETRI AG:  DMP, DMI y DMS. Y se crean, también, los centros de I+D en Vigo, Valladolid, Portugal el Reino Unido y Francia.


Entrada en Francia a través de la compra de la división de volantes de Faurecia.

Comienzo de actividades en Portugal con la creación de Dalphimetal Portugal junto con PETRI AG.


Presencia en Turquía a través de la participación minoritaria junto con PETRI en la sociedad PIMSA DIREKSIYON – Turquía.


Y damos respuesta a la presencia global de nuestros clientes a través del cruce de capital con la sociedad Nihon Plast, empresa familiar japonesa con presencia en EEUU y Asia.

1992

Comprometidos con la sociedad

En 1992 Dalphimetal firma un acuerdo con la ONCE para la apertura de tres Centros Especiales de Empleo para fabricar volantes de cuero, que crearían 400 puestos de trabajo para personas con discapacidad. Se trata de un trabajo que exige tiempo, esmero y unas manos expertas. Llegarán a producir 2,5 millones de volantes al año.

 

Dalphimetal recibe varias premios por estos centros,  entre ellos, el premio INSERTA, en reconocimiento a la labor social de esta iniciativa.

1990

Separación familiar de actividades

En 1990 las distintas ramas de la familia Castellón deciden separar sus actividades industriales a través de un intercambio de acciones entre las distintas empresas de la familia. La familia Daumal Castellón se queda Castellón S.A., mientras que las familias Gras Castellón y Sanz Gras continúan con su actividad en Silenciadores PCG y con el desarrollo de Dalphimetal España.

1987

Alianza con Petri: los airbags

En 1987 la empresa alemana Petri, líder mundial en volantes, entra en el capital de Dalphimetal y da soporte a la expansión internacional. En etapas posteriores comenzará la exportación para la UE y posteriormente se abrirán plantas en el norte de Portugal, Túnez, Francia y Turquía.

1974

Dalphimetal y el primer volante de Poliuretano

Don Luis Gras y su esposa doña Nuria Castellón crean en 1974 Dalphimetal España tras conseguir una licencia técnica de la empresa francesa del mismo nombre. En su arranque se dedicará a fabricar los primeros volantes de poliuretano.

 

En 1975 don José Ramón Sanz entra en la familia Gras al contraer matrimonio con doña Marisa Gras Castellón. Desde el primer día se incorpora a las empresas de la familia y pasa junto a su esposa, que ya colaboraba en los distintos negocios familiares, a ser accionistas de Dalphimetal.

 

Don José Ramón Sanz empieza su andadura profesional en las plantas de producción de Dalphimetal España, recorriendo sucesivamente todas las áreas de la empresa hasta llegar a ocupar la presidencia y su dirección general.

 

El lema de la familia es “El cliente es el rey”. Aplicado con rigor y profesionalidad conduce a Dalphimetal a una rápida expansión que comienza en España, con la construcción de fábricas en Vigo, Porriño y Valencia.

1924

Los comienzos

En 1924 don Pedro Castellón, excelente mecánico, abre en Barcelona un taller para reparar automóviles. Ante la escasez de medios y materias primas de la época, comienza a producir en su taller los cables y piezas que necesitaba para las reparaciones que le solicitaban.

 

De esta forma comienza la andadura profesional de la familia Castellón, en la que poco a poco y a pesar de lo inhabitual para la época se van incorporando al negocio las tres hijas del matrimonio de don Pedro Castellón y doña Ana García.

 

En 1947 don Luis Gras pasa a formar parte de la familia Castellón al contraer matrimonio con doña Nuria Castellón, segunda hija de don Pedro y doña Ana, y se incorpora a la empresa.

 

Poco después se abre en Barcelona el primer taller de fabricación de cables de acelerador, embrague y freno para el recambio del automóvil.

1950

El negocio crece

Apoyado por su esposa Nuria y por el resto de la familia, don Luis Gras, hombre emprendedor y entusiasta, decide comenzar una nueva aventura en Madrid, y en 1950 el matrimonio Gras abre otro taller en lo que es hoy la sede de la Fundación NUMA.