La fiscalidad se ha convertido en uno de los principales factores de incertidumbre para la empresa familiar. Más allá del impacto inmediato de los impuestos, la inseguridad jurídica, los cambios regulatorios y la falta de estabilidad obligan a las familias empresarias a anticiparse, planificar y revisar sus estructuras con visión de largo plazo.
¿Cómo proteger el patrimonio, sostener el crecimiento y preservar el legado en un entorno fiscal cada vez más complejo y exigente?