Gran acogida de la 2ª edición del Foro de Gestión integral del Patrimonio Familiar

13 junio, 2016

ALEGRIA COLLANTES Y BEATRIZ VELASCO

El pasado jueves 19 de mayo, Vocento (Inversión & Finanzas) y la Fundación Numa –como socio académico- organizaron, con la colaboración de CEIM, la Cámara de Comercio de Madrid, ADEFAM, la Universidad de Chicago Booth School of Business y el IEB, y el patrocinio de Andbank, Ontier y Sastrería financiera, la segunda edición de “Patrimonia”, un Foro exclusivo de Gestión Integral del Patrimonio Familiar. El evento, que tuvo gran acogida y reunió a más de 350 asistentes en la sede de Vocento, ofreció una visión innovadora, realista y global sobre los retos a los que se enfrentan las empresas familiares para gestionar de forma óptima su patrimonio familiar.

Jose Ramón Sanz, presidente de la Fundación Numa, abrió la jornada con su ponencia “Continuidad y sucesión: objetivos y retos” afirmando que “todo país que no defiende sus empresas familiares no tiene futuro”. A continuación, cuestionó el mito asociado al antiguo refrán “padre bodeguero, hijo millonario, nieto pordiosero” con estadísticas que muestran que:

La mayoría de las familias empresarias consigue su sueño de perdurar a través de generaciones

  • Las empresas familiares son el soporte de la economía nacional, son más rentables y productivas y más responsables socialmente que las no familiares.
  • En épocas de crisis, las empresas familiares tienen un mayor compromiso con el empleo.

La familia empresaria funda y gestiona su proyecto empresarial y familiar con vocación de continuidad y visión a largo plazo, puesto que busca satisfacer las necesidades de, al menos, tres generaciones familiares. Por lo tanto, aseguró el presidente de la Fundación Numa, “todo empieza y termina en la familia”, ya que es “la familia la que inspira la estrategia a largo plazo y las decisiones empresariales con el propósito de crear riqueza a través de generaciones”.

Después, cuestionó el falso dilema de tener que priorizar la empresa frente a la familia –o viceversa-, que está muy extendido entre el consenso de especialistas en empresas familiares (asesores, académicos, etc…). Para el empresario familiar, empresa y familia forman parte de un todo indisociable y
conforman su vida.

Más tarde, compartió la visión innovadora del patrimonio familiar de la Fundación Numa que, aseguró,

es mucho más que el conjunto de bienes materiales del empresario familiar

y define el patrimonio familiar como la suma del:

  • Capital familiar.
  • Los activos empresariales y financieros individuales.
  • Los activos empresariales y financieros compartidos.

patrimonio-familiar
Sanz ahondó en este concepto destacando que, por ser el motor de sus actividades empresariales, es en el capital familiar donde radica la verdadera riqueza de las familias; y que está formado por:

  • El capital espiritual –que refleja los signos de identidad de la familia- y el capital emocional.
  • El capital humano y organizacional.
  • El capital social y relacional y la marca familiar.

Después, recalcó que si no se preocupa de todos estos activos o capitales, la familia empresaria no podrá definir ni implementar una estrategia global de creación de riqueza y de gestión de riesgos, ni realizar una gestión integral del patrimonio familiar, lo que pondría en peligro la continuidad del proyecto empresarial y el patrimonio familiar.

Para la Fundación Numa, indicó su presidente, “la continuidad es la expresión del propósito, la vocación y la responsabilidad social de la familia empresaria frente a las generaciones venideras y a la sociedad” y el plan de continuidad siempre deberá dar respuesta a cada una de estas cinco dimensiones:

  1. Cohesión y cooperación multigeneracional.
  2. Liderazgo empresarial y familiar.
  3. Transmisión del patrimonio y control del holding familiar.
  4. Sostenibilidad de las actividades empresariales.
  5. Conservación del patrimonio financiero familiar.

La familia crecerá y sus signos de identidad y el proyecto empresarial irán evolucionando. Por otro lado, la estructura de todo el patrimonio familiar será cada vez más compleja. Es por ello que, para mantener su nivel de vida a través de generaciones, la familia deberá dar respuesta, en cada momento, a cada una de las dimensiones de la continuidad, por lo que remarcó que “la continuidad es una tarea diaria del empresario durante toda su vida”.

Además, el entorno global complejo, cambiante e impredecible, condicionará las dinámicas de la familia y el negocio, y el reto será gestionar dichas dinámicas y sus interrelaciones. Para ello, afirmó Sanz,

la familia deberá consensuar su estrategia global, sus órganos de gobierno, las reglas de juego y sus códigos de comportamiento

Destacó, a su vez, que el riesgo sistémico no se puede eliminar, pero que “los empresarios podemos prepararnos”. Para elaborar una gestión de riesgos prudente y eficaz abogó por:

  • Definir una estrategia patrimonial global a partir de un mapa completo de riesgos.
  • Establecer estrategias de protección patrimonial comunes.
  • Seguir una política de endeudamiento.

El ponente remarcó que, para ello, es necesario contar con todo el capital familiar disponible. “Cada familia, deberá elegir, en cada momento, el modelo de continuidad que haga fluir mejor sus proyectos familiares a través de los diferentes escenarios de su trayectoria empresarial”.

El modelo de continuidad vendrá marcado, en cada momento, por el modelo de familia y sus signos de identidad

  • El modelo familia de monarquía democrática tendrá un modelo de continuidad de relevo generacional.
  • El modelo de república democrática generalmente tendrá un modelo “falsa sucesión” o relevo.
  • El modelo familiar de confederación de dinastías tendrá un modelo de continuidad basado en la cooperación familiar multigeneracional, donde las generaciones cooperan y se suceden por ley natural.

Sanz concluyó su ponencia con un mensaje para los empresarios: cambiar la soberbia -que conlleva falta de prevención de riesgos- por la humildad -que invita a la acción, sea cual sea la situación del negocio o la familia- y concluyó con un proverbio chino: “El mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años y el segundo mejor momento es hoy”.

La jornada prosiguió con una mesa-debate sobre la “Creación de valor en la empresa familiar”. José María Camarero (Colpinsa), fue el moderador, y participaron en él Raúl Gallego (Andbank), Miguel Ángel Rivero (Confederación de Empresarios Autónomos de Madrid) y Carlos Fernández (Grant Thornton).

Los principales mensajes que se mencionaron fueron:

  • En España el 80% de la financiación de las empresas familiares se realiza a través de los bancos y en las PYMES el porcentaje asciende al 90%.
  • Hay que revisar las condiciones en las que se conceden los créditos porque el precio de acceso al crédito de las PYMES es diferente al del de las multinacionales.
  • El mercado de capitales ofrece la posibilidad de que las empresas familiares no se vean constreñidas a las restricciones sobre el crédito que dicta el sector bancario.
  • Es necesario contar con asesores externos independientes desde el inicio de los negocios para poder gestionar de forma eficiente las dimensiones fiscales, empresariales y financieras de las empresas familiares.

También se recalcó la necesidad de que las empresas familiares sigan innovando de forma continuada para poder no solo crecer sino sobrevivir.

  • Miguel Ángel Rivero aseguró que “sin innovación te mueres”.
  • En España cada vez hay más empresarios que están llevando a cabo proyectos de innovación de forma individual o en pequeños grupos.
  • Algunos innovan de forma intuitiva, transformando y añadiendo valor a lo largo del tiempo a sus negocios de forma exponencial.
  • Las segundas generaciones están dando bastante impulso a la innovación y están accediendo a nuevos mercados.

La segunda mesa debate trató del “Nuevo contexto legal y fiscal de las empresas familiares”. El moderador Rafael Rubio, de Inversión&Finanzas, Fernando Estéver (Andbank), Enrique López de Ceballos (Ontier) y Eulalia Planes Corts, (Fluidra), plantearon los nuevos paradigmas legales y fiscales para las empresas familiares y señalaron que:

  • Es necesario que las empresas familiares tengan un marco de estabilidad fiscal y garantizar que la transmisión de las empresas a las siguientes generaciones sea neutral fiscalmente.
  • Muchas familias se ven obligadas a desinvertir para poder pagar el impuesto de patrimonio.
  • Es necesario realizar una buena planificación fiscal que, a la larga, es un dinero bien invertido.

La jornada finalizó con la entrevista que Alejandro Ramírez, (Inversión&Finanzas) realizó a María Cordón Muro (Philyra), e Inés Juste, (Grupo Juste) sobre los “Valores en continuidad: las nuevas generaciones”. Ambas ejercen puestos de gran responsabilidad en sus respectivos negocios familiares. Para Cordón, los valores que han permanecido a lo largo de las generaciones son la vocación y entrega absoluta al trabajo y seguir formándose. Juste destacó la honestidad en los negocios y la confianza.